martes, 24 de abril de 2018

HISTORIA


La historia de la deuda externa no es nueva, los países andinos nacieron a la vida republicana con ella, por lo tanto la deuda externa ecuatoriana nace antes de que el Ecuador se convirtiera en República. 


Este deuda tiene dos fases:

Primera fase 


es la deuda de la independencia, desde inicios del siglo xix, la misma que nos acompañó hasta 1976 año en que fue cancelada. Esta deuda comprende recursos gestionados por bolívar en Europa para consolidar la independencia, proteger la agricultura y fomentar el desarrollo industrial. Esta es la deuda "inglesa".
Segunda fase 

comprende el último cuarto del siglo xx, cuando el país se convierte en un rico exportador de petróleo, es la época del boom petrolero, que continúa como nuestra sombra hasta la actualidad.
El boom petrolero:
es un conjunto de sucesos ocurridos dentro de una nación exportadora de petróleo durante el aumento de los precios del mismo entre otras condiciones.
En 1975 se produjo un debilitamiento en la economía debido al incremento de las importaciones y limitaciones a las exportaciones petroleras, el gobierno adquirió nuevas deudas, a pesar de ello para 1976, en la bonanza petrolera, y después de más de 160 años de su contratación inicial, el país termina de cancelar la deuda inglesa pero se adquieren nuevas deudas con el Fondo Monetario Internacional iniciando así un crecimiento desmesurado de la misma.


ECONOMÍA ECUATORIANA

La economía ecuatoriana ya está al servicio de la deuda. En el 2016, según datos oficiales, la cifra que los ecuatorianos pagamos en intereses y capital, de la deuda adquirida por Rafael Correa, fue de USD 8.133 millones. En el 2012, por servicio de la deuda pagamos USD 2.470. El dato del 2016 toma relevancia porque revela un hecho adicional: ese mismo año, el Estado invirtió USD 5.548 en educación y salud. Lo cual significa que —como en los tiempos de la "larga noche neoliberal— el Estado pagó un 30% más a los acreedores de la deuda externa que al gasto en salud y educación. Y esta situación recién empieza. Para el año próximo, investigadores económicos como Pablo Dávalos, de la PUCE, calculan que el servicio de la deuda podría acercarse a los 10 mil millones de dólares y si a esto sumamos que igual cifra se gasta en la nómina de los empleados del Estado, tendremos que para el 2018,  el Estado dedicará un 60% de su presupuesto solo en servicio de la deuda y pago de sueldos del sector público. Lo cual deja muy poco para programas y proyectos sociales, y pondría en duda el financiamiento de las promesas de campaña de Lenín Moreno, como son el plan de asistencia social Toda Una Vida, la construcción masiva de vivienda popular, la generación de un millón de empleos, la construcción y equipamiento de 40 institutos tecnológicos.
El ministerio de Finanzas anunció los primeros días de julio que, a mayo del 2017, la deuda pública llegaba a USD 42.000 millones. Esta cifra incluiría las deudas externa e interna, es decir esta que se debe a entidades públicas como el IESS o al propio Banco Central. Sin contar con la colocación de bonos de USD 2000 millones que se dió en el primer semestre del 2017, la deuda externa, según datos oficiales, se reconocía al 2016 en USD 25.670 millones. El doble de lo que Ecuador debía apenas tres años atrás: en el 2013 la deuda externa se registraba en USD 12.908 millones. Antes de eso, las cifras de la deuda ecuatoriana se mantenía con ese monto en promedio. En el 2014 hubo un salto cualitativo de la deuda; pasó de la cifra mencionada en el 2013 a USD 17.500 millones. Y también se evidenció algo: el cambio de la estructura de la deuda externa ecuatoriana en los últimos diez años. 

INTRODUCCIÓN



La deuda externa es una herramienta económica que se ha puesto en práctica recientemente, aparece como una solución viable a los problemas de los Estados en el financiamiento del presupuesto y el manejo de sus políticas para poder salir de las crisis, generando el desarrollo de sus países.
Durante las décadas del 50 y el 60 a nivel mundial y especialmente en Latinoamérica, por limitación de las exportaciones, se producía un déficit de los pagos internacionales para gastar en las importaciones que necesitaba la región; es decir, se trataba de desajustes entre el nivel de actividad económica interna y la capacidad de pagos externa.

Para restablecer el equilibrio de los pagos internacionales los países latinoamericanos reducían el nivel de actividad económica y las importaciones. Los acuerdos que se realizaban, con el FMI y otras instituciones internacionales, eran para conseguir un financiamiento transitorio que facilita el ajuste; por tanto, se comprometían a aplicar políticas restrictivas del gasto público y a devaluar las monedas para modificar los precios relativos en favor de las exportaciones y frenar la inflación.

En el crecimiento de la deuda hay que distinguir periodos distintos. En la década del 70 la región recibió en forma continua una importante transferencia neta de recursos, con un ingreso de capitales en el orden de los 20.000 millones de dólares anuales, como contrapartida tuvo el pago de utilidades e intereses que resultaron moderadas, ya que hasta 1977 las tasas de interés eran negativas. Las tasas de interés empezaron al volverse positivas y precipitaron al 6 por ciento reales en 1981 y podemos afirmar el supuesto de que la trampa se cerró.

La situación cambia radicalmente durante el periodo 1979 y 1980 cuando se producen una serie de nuevas crisis en la economía mundial, que son totalmente exógenos a los países deudores. Fundamentalmente se produce el segundo Shock petrolero, y la respuesta de los países industrializados fue muy distinta a la que implementaron durante el primero: si en aquella ocasión habían adoptado una política monetaria pasiva, acomodaticia, ahora implementa una muy restrictiva, esto coincide con el cambio de la política monetaria en los EE.UU.



CONDICIONES DE CONTRATOS DE DEUDA EXTERNA

La información es casi inexistente. El país sabe que este momento que la deuda rebasa el techo del 40% de endeudamiento fijado por el Código Orgánico de Finanzas Públicas. La deuda está en el 42% según reconoció el ministerio de Finanzas, pero el país no conoce el contenido de esos contratos. En qué condiciones se firmaron esos contratos; cuáles son los costos de transacción que implican esos contratos. Dávalos y otros analistas económicos piden transparencia en las cifras de la deuda. 
El otro camino que proponen los analistas es bajar el gasto en nómina si el gobierno quiere obtener algo de liquidez son incrementar la deuda. A pesar de la crisis, en el 2016 se gastaron 10 mil millones de dólares solo en nómina del Estado. "El tema de la deuda es insostenible. Estamos entrando en la dinámica de los años ochenta, cuando se atendía más al pago de la deuda que a la salud y la educación. Y al final de la deuda, siempre hay ajuste, siempre"
Solo entre el 2014 hasta la fecha, el endeudamiento con China llegó a USD 10.000 millones. La estructura de la deuda con ese país tiene diversos destinos y el monto más alto se reportó en enero del 2015, con USD 5.300 millones para "proyectos de transporte, educación y salud. Lo que el Ecuador está pagando hoy como servicio de la deuda corresponde a los contratos adquiridos entre el 2010 y el 2012, el periodo de menor endeudamiento. Del 2012 en adelante, el Ecuador deberá pagar mucho más y el momento más crítico llegará en el pago del servició de la deuda desde el año 2020 en adelante.  
La negociación política de la deuda con China es el más urgente esfuerzo que está haciendo el gobierno de Lenín Moreno. Es un tema delicado de la política internacional, pues el gobierno de Correa declaró estratégica la relación con China y el país es parte de acuerdos internacionales. Un informe sobre la inversión de China en América Latina muestra que Ecuador es parte de una estrategia transnacional del gigante asiático, pero no deja de ser un socio privilegiado, pues, después de Venezuela, es el segundo país en la región que ha recibido fondos por 17,4 mil millones de dólares. 

PAGOS DE DEUDA EXTERNA


El Gobierno de Rafael Correa declaró el cese de pagos del 70% de la deuda de Ecuador en bonos. 

Ecuador, de forma secreta, utilizó 800 millones de dólares para comprar 3.000 millones de su propia deuda lo que supuso una reducción de su deuda real y de los intereses lo que pudo suponer un ahorro de unos 7.000 millones de dólares para Ecuador.
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A pesar de la ilegitimidad e inmoralidad de la deuda externa, se puede comprobar en términos del flujo financiero que el Ecuador, América Latina y los Países del Tercer Mundo han destinado al pago de amortizaciones e intereses de la deuda externa altísimas cantidades de dinero. Solamente el Ecuador ha exportado aprox. 1.000 millones de barriles de petróleo desde 1980 hasta 1997 y gran parte de la venta de petróleo ha servido para pagar los intereses de la deuda externa. Incluso ha habido años como el 95 y 97 en que todo el ingreso por venta de petróleo se ha utilizado en pago del servicio de la deuda externa.